Poemas

Que el arte cure tus penas

Quiero que siempre sonrían tus ojos,
aunque tu boca no esté preparada,
quiero que tu tristeza dure tan poco
como el primer bostezo de la mañana.

Quiero que cuando la vida te saque a bailar
te quedes con el centro de la pista,
aunque no sepas qué canción va a sonar
ni donde está la puerta de salida.

Que, si sientes dolor, sea como un pinchazo
muy breve y que no deja marca siquiera,
que solo des bienvenidas y abrazos
y que los periódicos no traigan esquelas.

Que, si te caes, te vuelvas a levantar
todas las veces que haga falta,
hasta que dejes de tropezar,
aun con tacones y en cuestas altas.

Que, aunque la vida se afane en lo contrario,
se cumplan todas tus expectativas,
que identifiques bien los errores y fallos
y cada fracaso sea una lección aprendida.

Que el tiempo se detenga en tus alegrías
y se acelere en tus tristezas,
que el sol ilumine siempre tu vida
y que la luna te acune en tus penas.

Que cada noche saltes por los tejados
y aúlles en las madrugadas,
que no te pille una riña de gatos,
que nunca nadie te corte las alas.

Que de tus pies salgan raíces
que te conecten con la tierra,
que valores el lugar donde vives,
lo disfrutes, lo cuides y lo protejas.

Que sepas adónde vas
y también de dónde procedes,
que no te ancles a lo que fue o lo que será,
que valores todo lo que ahora tienes.

Que escuches antes de hablar,
que llores de la risa,
que mires más allá,
que nunca vayas con prisas.

Que lo amargo solo sea un sabor,
que lo dulce impregne tus días,
que el toque ácido lo dé el limón,
que salado sea el mar de tu vida.

Que desprendas alegría por todos tus poros,
que tu luz ilumine las noches sin luna,
que bailes y cantes como si no hubiera otros,
que nadie te haga bajar nunca la vista.

Que el yo le ceda su lugar al nosotros,
que el egoísmo se vuelva sinónimo de empatía,
que no diferenciemos entre ellos y nosotros,
que nos enriquezcan todos los puntos de vista.

Que los que sufren sepan que pronto acabará,
que los que causan dolor reciban al karma,
que el odio sea un río que no tiene caudal,
que el amor sea una interminable cascada.

Que haya más libros que móviles,
que todas las noticias sean buenas,
que disfrutes de todo lo que oyes,
que el arte sea lo que cure tus penas.

(Poema inspirado en «Noche de bodas» de Joaquín Sabina).

SagrarioG
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