Negro
Poemas

Negro

Negro, todo negro,
a ambos lados de mis párpados.

No tiene sentido abrir los ojos
cuando la noche se cierne sobre mí.
Primero, arranca todos los brillos
y, luego, me obliga a dormir.

La negrura de la madrugada
con su certeza inquietante.
Los crujidos de las maderas
contrayéndose y dilatándose.

Los graznidos de los cuervos,
los susurros de los árboles,
cuyas copas van al vaivén
de los designios del aire.

La ausencia de presencias
o la presencia de ausentes,
la noche siempre alimenta
los temores de las mentes.

Las sombras que siempre acechan
de los tonos sombríos no pasan
porque en su lado de la paleta
solo albergan una oscura escala.

De repente,
una leve luz en el horizonte
rompe la maldición de la noche,
que debe cederle al nuevo día
el lugar que le corresponde.

Ya llegará el momento de regresar,
de asumir con gusto su relevo,
de volver a sellar con su presencia
todas las tonalidades de negro.
Las irá pintando suavemente,
no tiene prisa, furor, ni desvelo,
pues su llegada es gradual
cerniéndose de suelo a cielo.

Cuando ella regresa,
todo se vuelve negro
a ambos lados de mis párpados.
Incluso el silencio.

SagrarioG
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