Madurez
Poemas

Madurez

Los aprendizajes que tatúa la vida
sobre cada arruga que surca la cara,
vienen marcados a base de sonrisas
o son huellas de tristezas y nostalgias.

Tantos hilos plateados en el cabello
como signos de las batallas libradas,
repletas de victorias o de duelos
porque unas veces se pierde
y, otras, se gana.

La tersura hace tiempo
se machó de la piel,
que los años aderezan
añadiéndole manchas,
son los signos de la madurez
y de la sabiduría que se alcanza.

Que las arrugas de tus ojos
reflejen las alegrías vividas,
junto con otras tantas estelas
que enmarquen tus labios.
Y tu frente carezca de rastros
de todos esos ceños fruncidos
que son signos de desagrado.

Cuando el brillo de tus ojos se haya escondido
que sea por el paso del tiempo en tu mirada,
pero que la ilusión se mantenga como en un niño
que va descubriendo el mundo con cada pisada.

La madurez que habita en ti
que nunca quede relegada
cuando la capacidad de discernir
no esté del todo asegurada,
que las dudas muchas veces
pueden ser bien fundadas
como para tomar decisiones
sin tenerlas totalmente claras.

La madurez es ese momento
en el que sigues aprendiendo,
pero ya tienes bien asentada
una gran base de conocimiento
para intentar en tus decisiones
hallar el camino más correcto
o sino tratar de minimizar daños
para no perecer en el intento.

SagrarioG
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