Adiós
Poemas

Adiós

Si me miras aun sin verme,
si no enfoca tu mirada
porque tus lágrimas se vierten
por unas retinas empañadas.

Y esas lágrimas recorren
suaves mejillas sonrosadas
dejando regueros de dolores
y surcando estelas saladas.

La aflicción que te enmudece
es la que aviva tus sollozos,
la que hace de lo que sientes
algo tan triste y doloroso.

Porque la tristeza nunca es fácil,
pero se hace necesaria,
en el momento de discernir
si algo se marchita y se acaba.

Cuando tus lamentos cesen
y tus lágrimas estén agotadas,
quizás en ese momento llegue
el consuelo que tanto buscabas.

Y es que solo la razón comprende
algo que para ella es evidente,
sin embargo, el corazón disiente
en eso de que nada es para siempre.

Llegó la hora de decir adiós,
esa que tanto evitaste,
no tiene ningún sentido
dejarlo para más adelante.

Ahora da media vuelta,
y cuando estés preparada,
emprende un nuevo camino
sin volver atrás la mirada.

SagrarioG
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